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4 Personas

La acidez del vinagre balsámico contrarresta la amargura de la remolacha. Una combinación sorprendente para conseguir entrantes originales.

Ingredientes

6-8 remolachas de tamaño medio, sin la parte superior y lavadas

45 ml (3 cucharadas) de aceite de oliva virgen extra

65 ml (¼ de taza) de Balsamico Acetaia San Giacomo 25

250 ml (1 taza) de rúcula

85 ml (⅓ taza) de avellanas tostadas

125 ml (½ taza) de queso gorgonzola desmenuzado

Sal y pimienta negra recién molida, al gusto

Elaboración

Precaliente el horno a 400 °F.

Envuelva las remolachas individualmente en papel de aluminio y colóquelas en una bandeja. Asarlas durante 50 a 60 minutos, dependiendo del tamaño, hasta que estén tiernas al pincharlas.

Desenvuelve cada remolacha y apártala durante 10 minutos hasta que esté lo suficientemente fría como para poder manipularla.

Pelar las remolachas y cortarlas en rodajas de ¼ de pulgada.

En un bol pequeño, bata el vinagre balsámico y el aceite de oliva. Sazone con sal y pimienta al gusto.

En un bol aparte, mezcle la rúcula con parte de la vinagreta.

Colocar las rodajas de remolacha en una fuente, espolvorear con las avellanas y esparcir por encima el queso gorgonzola desmenuzado. Rociar con la vinagreta y cubrir con la rúcula.

Servir.

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